Sin rumbo fijo, el viajero simplifica sus emociones.

...y exploras las calles, alucinante viajero, distante y errante recorres el verde jardín de los fantasmas.

lunes, 17 de mayo de 2010

Arenal (A27)


En el fondo de las emociones,

Existen fijaciones mundanas que se ocultan tras los escombros de un olvido improvisado,

Tomando en cuenta que existe miedo a los temores que conjugan y definen muchas veces nuestras acciones más discretas.


Es la fuente de la intimidad,

Consistencia de una basta profundidad terrenal,

Subsecuente,

Por ser esta una prolongada cadena de misterio escurridizo,

Lacerando la más arraigados deseos;

Algunas veces prefiriendo esconder minuciosamente este sin fin de eslabones híbridos y nebulosos,

Como friolentos calabozos que nos albergan,

Anhelando la salida mas próxima para escapar de forma rápida y precisa;

No sin antes adquirir una decisión pasajera,

Estructurada en pequeños fragmentos que conforman la tan conocida vergüenza humana.

Porque somos libres para hacerlo;

Para desvanecer obligadamente toda culpa de nuestra conciencia,

Todo peso inquebrantable que desgasta aquel lacerado escudo conocido como:

"integridad"

Medición de una rigurosa resistencia,

exponente de la debilidad,

con la imperfección que nos delata.

Es la limpieza de las almas,

que se quejan y deambulan sin dirección alguna al encontrarse prófugas de todo apego reflexivo,

Aterradas y confusas,

se pasean en aquel destino sin retorno,

Desde las arenas movedizas que consumen con voracidad los viejos recuerdos, las grandes proezas y los ideales más certeros.

sábado, 15 de mayo de 2010

Aceptación (A27)


Te lo pido por favor,

No me dejes entrar por completo a este mundo hermoso que maravilla a distancia,

Lo reitero porque el resplandor que manifiesta me lastima,

Me deslumbra y resquebraja.

Es la química que reproduzco por tus manos,

Son las imágenes que sostengo de recuerdos en tus brazos,

Adictivos y frecuentes.

“Es el cauce y un acorde”


Por ello justifico esta base con referencias,

Parlamentos que nacen de los sueños vividos en mi mente;

Crecen y se desarrollan por las luces y sonidos recepcionados,

Reproducidos en el refugio interno que me atrae a tu belleza más potente.

La presencia de un anhelo, que contradice mis más sinceros deseos;

Como estar contigo imaginariamente,

siendo presa de caprichos silenciosos a mis propias preferencias.

La salida más elegante que practico en la indecencia.

Eres culpa,

y sufrimiento.

No me atrevo a girar la cabeza para decirte,

Ni siquiera para dar un paso sublime.

por ello...

...Te pido una disculpa hermoso ser,

Por detallar la inevitable tragedia de mi silencio.

Soy un hombre que de sueños se alimenta,

Aceptando la realidad de un presente impreso en el recuerdo,

con la imagen delineada de tu rostro interno.

Apatía (A27)


Es la continuidad en el espacio,

el instante que avanza lentamente para unos,

efímero para otros cuantos;

irreversible a cualquier manifestación volátil.

Se trata de una manipulación constante,

sueños que respiran engañados,

por factores que condicionan nuestra conciencia.

Es la restricción que conjuntamos con pedazos de recuerdos imborrables,

pasajeros y abundantes,

sin reconocer las inclemencias invisibles del presente,

conservando a detalle los limites de nuestra intuición,

tan solo abundantes reductos de escapismo improvisado,

recurrente instante del reclamo inconciente y la rabieta permanente,

cuando está en espera de ser envestida por el sentido y la trascendencia al no poder diseñar las solución mas apropiada,

Es el vértice que conforma las decepciones en cadena,

líneas que se cruzan con acciones que derrumban.

Son senderos que aparecen,

recorremos y confunden.

La porción temporal que deambula por la vida,

implacable y conflictiva.

Sensibilidad ocurrente por la duda reflexiva,

actualmente carente de vigencia,

por esta incontrolable devastación a la existencia.

viernes, 14 de mayo de 2010

Observación Temporal (A27)


Una explosión de sensibilidad no es común en estos tiempos,

porque las personas hoy en día están sujetas a sufrir de soledad e individualismo;

individuos encasillados por un escudo forjado en la indiferencia,

melancolía del interior que produce antipatía.

Es el precio que se cobra por un aumento en el vacío,

la rapidez de un mundo que se mueve constantemente por la continua marea tecnológica,

con facilidades para realizar las acciones cotidianas mas elementales.

Es la pérdida de valores con un deceso en la creatividad de los seres actuales,

desatando consecuencias garrafales dentro de la oleada que los envuelve en llanto y en miseria.

Una pesada manta que cubre de la cabeza a los pies,

Que no permite mover y respirar libremente,

Porque nace la angustia,

desesperación que agita con reproche e insistencia.

Es la pieza diluida en el mar a la deriva,

Con la bruma que disipa,

absorbente,

repentina y decadente.

Es la estirpe que huye del delirio surgido del riesgo,

que la mayoría no está dispuesta a correr,

porque ya no existen causas,

no hay verdaderos anhelos,

valores e ideales absolutos que rijan a las personas por el sendero de la imaginación.

Es por esta razón que existen momentos en los que la incomprensión hacia mi propio entorno se manifiesta en un acto tan constante,

que por instantes imagino ser un prófugo temporal,

perdido y atrapado en una época sin fundamento.

Humanista en ficción (A27)


Esos muros que nunca olvidan tras los vicios que humanizan,

Son las virtudes que yacen escondidas en un contexto surgido de las inclemencias de la vida que transcurre lentamente,

Como un grano de arena que manifiesta una serie en detalles, representan una conjunción de probabilidades y esperanzas fundadas en este recóndito y paralelo fragmento de universo,

Dimensión incomprendida en la cual no podemos mirar a nuestro rostro sin un reflejo fijo o por descripción de otra persona ajena a nuestra existencia corpórea;

Y son varias veces,

Miles de veces las que me he preguntado si verdaderamente todo lo que miro,

Lo que escucho,

Lo que huelo y lo que siento es tan solo un producto mundano,

Entre la imaginación propia o la voluntad de una esencia voluptuosa y obligada,

Una ficticia lamentación que provocamos a nosotros mismos,

Siendo presas inminentes de confusos y constantes hologramas,

Fijaciones mentales inusuales,

Con cimientos de carácter emocional,

Por consecuencia irracionales.

Emoción reflexiva (A27)


Es la mente que provoca este desvelo,

Necesidad renacentista que diluye un sentimiento,

Disperso y fatalista;

No se puede ser exacto en estas cosas,

Es difícil controlar las emociones,

más cuando se trata de negar lastimosas sensaciones,

esas que nos prueban y desgastan,

que capturan y retienen.


Es la base en sufrimiento discordante,

Potencial,

Porque no siempre es la misma forma en la que sentimos dolor,

Vacío o vergüenza,

Es sufrimiento y es exponencial,

Porque nos exhibe tal y como somos ante los demás,

Porque nos sensibiliza por dentro y por fuera,

En un mundo existente y en otro creado por la propia conciencia,

Porque nos deleita y retiene con crecientes recurrencias,

Maquilándose en un amplio catalogo de discreción,

moldeada por este gran temor,

Encerrado en un rechazo ya inminente,

De aceptación carente,

Armado por bastos complejos y en continua soledad.


Por eso no es fácil definir los sentimientos,

En la esfera de un calculo delineado por contextos racionales sin diferencia,

Porque no son números que se puedan ocupar en base a un método,

Por el contrario,

Son emociones internas, referidas por un fenómeno común entre los seres humanos:

La abstracción,

Un profundo caudal que no puede verse ni tocarse,

Conformado por el agua cristalina de grandes e inesperadas consecuencias.

Apareces (A27)


…y el sueño continúa;

Con la misma intensidad que alguna vez me acompañó;

Regresas,

emanada del reflejo que te hace ver fascinante y misteriosa;

Cristalizando el nacimiento de un sendero por el cual camino a tu presencia,

Ausente de mi realidad más próxima.

Subconsciente,

desprendo cada pieza con una porción de tu imagen,

Impregnando en cada fragmento,

una extraña y reconfortante sensación que me persigue.


En el ocaso de una noche cubierta de luceros,

Son luceros liderados por el brillo de tus ojos,

Rodeados del oscuro repentino,

me envuelven hasta cubrirme por completo.


Amanecer,

albergas recuerdos y vivencias,

De alegrías y de tristezas;

Conjugadas en diferentes tiempos,

Por diferentes personas;

En una pertenencia que es exclusiva por sí misma,

Con el pretexto de ser admisible…

...en algún momento.

Para un ser que ha vuelto sintiendo el mensaje del viento,

Describiendo el final de una pena extensa,

y exhausta.

Por ello doy comienzo al instante que renace,

Que respira,

Con el calor de una voz que me llama a escondidas;

La ilusión provocada,

El anhelo en desvelo.

Gota de lágrima (A27)



Amar es el amor del verbo,

Es una palabra que se hace audaz en mi respiración,

Que la imaginación apacible me sacudirá,

Me hace más fuerte y ligero esta gota de lágrima,

De la respiración en el fuego de mi noche,

De la respiración noche de la flor,

De la materia en mis flores del negro,

De la respiración la flor audaz en una gota de lágrima,

De la respiración en el fuego de mi agua,

Es mi ojo la mayoría del espejo fiel en una gota de lágrima,

De la respiración en el fuego de una confesión audaz,

En el descanso la magnitud de un sueño es mi gota de lágrima,

De la respiración que cae abajo,

Como en el amor que baja aparte.

Prefacio (A27)


Como el sol distante entre las nubes,

mis reclamos estremecen;

soy el preso que del brillo de un ocaso se alimenta,

porque cuantifico mis plegarias.

Dulce clamor que con la calma de la tarde se repliega.

Siento la quietud de la esperanza,


con el viento que me envuelve,

entre los brazos de una sombra.

Conviviendo con el fugaz resplandor de un sol que se oculta,

para esconderme del nocturno sabor con la manta que oscurece.

Es una tarde lluviosa y me encuentro aquí,

escribiendo;

porque está en lo más profundo,

y es necesario explorarlo,

para sentirme más tranquilo,

para después mostrarlo.

Simplemente:

la catarsis del alma en desvelo.