
¿Para qué escapar del exilio soberbio en el que te encuentras?
si no regresa por tí aquel placer en una ilusión profana y difusa.
Liquido, hueso, carne y sangre;
la energía de otro SER con la cual fusionar la tuya,
los químicos que rebotan una y otra vez en una memoria remendada por la perversión.
Cíclico deseo envuelto por aquel pensamiento descabellado y anarquista;
La insurrecta debilidad en los principios;
titubeante profanación a la moral que se derrumba,
lentamente,
si no regresa por tí aquel placer en una ilusión profana y difusa.
Liquido, hueso, carne y sangre;
la energía de otro SER con la cual fusionar la tuya,
los químicos que rebotan una y otra vez en una memoria remendada por la perversión.
Cíclico deseo envuelto por aquel pensamiento descabellado y anarquista;
La insurrecta debilidad en los principios;
titubeante profanación a la moral que se derrumba,
lentamente,
para escapar y ser prófuga de una conciencia dominante.
¿Qué surgirá de todo esto?
¿La culpa?
¿El remordimiento?
¿La verguenza emanada del arrepentimiento?
Libertad que aguarda presurosa la llegada de la desnudez;
el instinto que somete con látigo en mano a la formalidad.
no abundan las buenas conciencias aunque sí las buenas maneras;
engañoso camuflaje tridimensional,
pretencioso disfraz que ocultas la verdad más arraigada e inadvertida:
La de aceptar nuestra propia naturaleza.
¿Qué surgirá de todo esto?
¿La culpa?
¿El remordimiento?
¿La verguenza emanada del arrepentimiento?
Libertad que aguarda presurosa la llegada de la desnudez;
el instinto que somete con látigo en mano a la formalidad.
no abundan las buenas conciencias aunque sí las buenas maneras;
engañoso camuflaje tridimensional,
pretencioso disfraz que ocultas la verdad más arraigada e inadvertida:
La de aceptar nuestra propia naturaleza.

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