Sin rumbo fijo, el viajero simplifica sus emociones.

...y exploras las calles, alucinante viajero, distante y errante recorres el verde jardín de los fantasmas.

martes, 15 de junio de 2010

Ilusión (A27)



Significa mucho más de lo que crees;

Imaginando,

me percato que el anhelo es incalculable en su valor.

La Ilusión provocada,

consecuencia primaria del deseo y la obsesión;

vislumbra la más sensata proximidad al apego,

por ser arrojada al vacío cuando percibo su encanto en psicodelia;

“La belleza externa que extermina”

Es el placer que alivia,

asimilando la esencia por esta experiencia acumulada,

cuando despierto en aquel extraño pero hermoso preludio de lucidez.

“Alucinando”

Algunas veces pensé que cuando cayera la lluvia lo haría contigo de la mano,

Cruzando por una calle húmeda de asfalto gris,

Teñida con hojas barnizadas por las gotas de este diluvio nocturno,

Disfrutando la frescura que provocan aquellos labios cristalinos y seductores.

De los ojos que iluminan a los míos,

internando su brillo de esperanza incierta;

Sensación que temporal satisface mi más grande necesidad:

“La de sentirte cerca”

Platicando mientras caminamos por las calles rústicas al observar aquel hermoso paisaje,

Manifestando alguna vivencia propia para atestiguar aquella búsqueda inexplicable:

“Compartiendo el espacio sublime y fusionando existencias lejanas”

Un tramo irreversible,

que deseo recorrer en toda dirección,

No sin antes despertar para saber si toda esta trama es ya una realidad formal o simplemente un maniaco engaño.

Distracción (A27)


Verde primavera,

llegas puntual a la cita,

Atestiguas la noche templada por luceros color ámbar,

Nocturna,

Sigilosa respiras presurosa y contradictoria,

Al no desear extinguirte con rapidez momentánea,

Simple presente,

El instante es reflexivo,

aunque diferente en intensidad.

Aumentando la escala,

conozco y a la vez desconozco;

El encanto del tiempo que transcurre en otra época,

donde se acorta el distanciamiento;

disminuye y se evapora en un reflejo borroso y nítido,

tomando forma cuando se disipa en la espesa lejanía.

Y sigo preguntando:

¿Es que me atrae o me aleja?

¿Es que te aleja o te atrae?

Un remolino retroalimenta nuestras presencias,

Conjuntas o separadas,

son producto de un juego confuso,

Soberbio e intransigente.

Reunámonos,

Conectando nuestros censores con los hilos de este sueño,

Nuestro sueño,

unificándolo,

aunque fuese por un breve momento.


Despierto consciente,

al estar hoy,

Pensando aquí, pensando allá;

Distraído como siempre,

Viviendo en silencio,

y observando esta ventila inquieta,

con tu nombre afuera.