
Culpable y humano,
la verdadera inocencia excluída por una súplica desesperada,
el corazón destrozado pero la conciencia tranquila,
la tristeza que retorna sigilosa y apresurada.
Aquel jardín alguna vez majestuoso,
ahora es árido y rojizo planeta de melancolía,
el reflejo del futuro vuelto presente.
El pasado que pasado es,
las flores del esplendor que fueron.
Fuímos;
Alguna vez fuímos una sola persona,
el SER que lucho contra su propia naturaleza,
sobrepasando los límites de lo ordinario.
Jardín de esperanza encarnada,
solitario refugio de lágrimas y nostalgia,
fragmento de vida por dos manos entrelazadas.
Jardín de la creación,
nuestra creación,
aquella que llevo tanto tiempo edificar para que disfrutaras,
aquella que vivió cada instante como si fuera el último,
aquella que trajo ilusión y anhelo de horizonte desconocido.
Fusionando sueños,
compartiendo tiempo, distancia y espacio.
... y se avecina el ocaso;
efímero instante de destrucción masiva,
cataclísmica erosión del suelo sin semilla,
consecuencia del miedo,
alimento de la duda.
Jardín alguna vez nuestro,
¿el ciclo habrás de cumplir?
Jardín de esperanza incierta,
¿tardarás en sanar las heridas de mi humanidad?
si lo haces algún día,
dímelo al oído antes de besarme amor mío,
aunque a millones de años luz me encuentre,
y solo así,
hallaremos el retoño,
Jardín rústico de amor perpetuo.
la verdadera inocencia excluída por una súplica desesperada,
el corazón destrozado pero la conciencia tranquila,
la tristeza que retorna sigilosa y apresurada.
Aquel jardín alguna vez majestuoso,
ahora es árido y rojizo planeta de melancolía,
el reflejo del futuro vuelto presente.
El pasado que pasado es,
las flores del esplendor que fueron.
Fuímos;
Alguna vez fuímos una sola persona,
el SER que lucho contra su propia naturaleza,
sobrepasando los límites de lo ordinario.
Jardín de esperanza encarnada,
solitario refugio de lágrimas y nostalgia,
fragmento de vida por dos manos entrelazadas.
Jardín de la creación,
nuestra creación,
aquella que llevo tanto tiempo edificar para que disfrutaras,
aquella que vivió cada instante como si fuera el último,
aquella que trajo ilusión y anhelo de horizonte desconocido.
Fusionando sueños,
compartiendo tiempo, distancia y espacio.
... y se avecina el ocaso;
efímero instante de destrucción masiva,
cataclísmica erosión del suelo sin semilla,
consecuencia del miedo,
alimento de la duda.
Jardín alguna vez nuestro,
¿el ciclo habrás de cumplir?
Jardín de esperanza incierta,
¿tardarás en sanar las heridas de mi humanidad?
si lo haces algún día,
dímelo al oído antes de besarme amor mío,
aunque a millones de años luz me encuentre,
y solo así,
hallaremos el retoño,
Jardín rústico de amor perpetuo.

